En PENNYWISE, entendemos la igualdad como un compromiso transversal que va más allá del entorno laboral y que también se refleja en la forma en la que organizamos nuestra vida cotidiana. Los trabajos de cuidado —la atención a hijas e hijos, a personas mayores o dependientes, así como la gestión del ámbito familiar y doméstico— son esenciales para el bienestar de las personas y para el sostenimiento de la sociedad en su conjunto.
A pesar de su importancia, estos trabajos continúan recayendo de forma mayoritaria en las mujeres. Esta distribución desigual no solo genera un impacto directo en la vida personal, sino que también condiciona trayectorias profesionales, disponibilidad de tiempo, oportunidades de desarrollo y niveles de bienestar. En consecuencia, se refuerzan brechas que los planes de igualdad pretenden precisamente identificar, reducir y eliminar.
Hablar de corresponsabilidad implica avanzar hacia un reparto más equilibrado de estas responsabilidades. No se trata de “ayudar” de forma puntual, sino de asumir una responsabilidad real y compartida, que incluya la planificación, la organización y la toma de decisiones asociadas al cuidado. La corresponsabilidad supone reconocer que estas tareas forman parte de la vida diaria y que deben ser asumidas de manera equitativa por todas las personas implicadas.
En el marco de nuestro Plan de Igualdad, ponemos en marcha esta campaña de corresponsabilidad, dirigida especialmente a la población masculina, con el objetivo de fomentar una reflexión consciente sobre el reparto de los cuidados y de promover pequeños cambios cotidianos que contribuyan a una igualdad efectiva y sostenible, tanto dentro como fuera del ámbito laboral.
Asimismo, esta iniciativa pretende normalizar el uso corresponsable de las medidas de conciliación disponibles, entendiendo que la conciliación no es un privilegio ni una excepción, sino un derecho que, cuando se ejerce de manera equilibrada, contribuye a reducir desigualdades y a generar entornos laborales más justos.
Creemos que avanzar hacia una organización más igualitaria también implica revisar cómo distribuimos las responsabilidades en nuestra vida diaria. Apostar por la corresponsabilidad es apostar por entornos más equilibrados, saludables y sostenibles, que beneficien tanto a las personas como a la organización en su conjunto.

