Descanso y rendimiento en el trabajo son un tándem indisoluble. Si no descansamos bien una noche, nuestro rendimiento en el trabajo al día siguiente no será el mismo que si lo hubiésemos hecho, pues estaremos somnolientos.

Si este hecho se repite de forma habitual, no solo bajará nuestro rendimiento en el trabajo, sino que además estaremos más cansados y tendremos menor tolerancia al estrés. También es probable que nos cueste concentrarnos, que tengamos lapsus de memoria y que, incluso emocionalmente, estemos más irascibles.

Sin embargo, el mayor riesgo que puede suponer que un trabajador no descanse adecuadamente es, por encima de los anteriores, el hecho de que aumentarán exponencialmente las probabilidades de que éste cometa un error. De esta manera incrementan las posibilidades de que exista un accidente laboral. De ahí la importancia de descansar y dormir de una forma reparadora.

Lamentablemente, el insomnio es el trastorno del sueño más habitual con el que los profesionales de la salud se encuentran en las Unidades del Sueño. Combatirlo de manera natural, sin recurrir a la ingesta de fármacos, es posible llevando a cabo una serie de hábitos saludables.

A parte del descanso y rendimiento en el trabajo, hay hábitos saludables importantes para poner en práctica:

  • Practicar ejercicios de relajación y / o meditación.
  • Procurar no dormir en ningún otro momento del día.
  • Mantener horarios regulares en la medida de lo posible.
  • Realizar deporte de manera regular, pero evitarlo tres horas antes de irnos a la
    cama, pues podría provocar el efecto contrario.
  • Tomar cenas ligeras
  • Evitar el alcohol, café, bebidas energéticas, así como el tabaco.
  • Mantener una temperatura en torno a los 18º.
  • Evitar el uso de móviles u ordenadores en la cama, ya que la luz que emiten
    hace que nuestro cerebro no produzca melatonina, sino que, en su lugar, siga
    en alerta.

Por último, si queremos que nuestro descanso y rendimiento en el trabajo sean óptimos, los especialistas recomiendan que en caso de no poder conciliar el sueño después de 30 minutos en la cama, nos levantemos y hagamos otra actividad.